
Seguro que ya tienes las uvas compradas (o las latitas peladas) para el día 31. Pero, ¿alguna vez te has preguntado por qué hacemos esto? ¿Por qué uvas y no aceitunas o trozos de jamón?
Hay una leyenda urbana muy extendida, pero la historia real es mucho más divertida (y pícara).
🍇 Teoría 1: El «Pelotazo» de Alicante (1909)
La versión que casi todos conocemos dice que en 1909 hubo un excedente brutal de cosecha de uva en Alicante y Murcia. Los agricultores, para no tirarlas, se inventaron una campaña de marketing magistral: las vendieron como «las uvas de la suerte».
Es cierto que esto popularizó la costumbre, pero… ¡la tradición ya existía antes!
🎩 Teoría 2: La burla a los ricos (La real)
A finales del siglo XIX (hacia 1880), la alta burguesía española copiaba a los franceses y celebraba la Nochevieja bebiendo champán y comiendo uvas.
El pueblo de Madrid, que tenía prohibido hacer ruido en la calle por un bando municipal, decidió protestar de forma irónica. Se reunieron en la Puerta del Sol para burlarse de los ricos comiendo uvas al son de las campanadas del reloj.
Lo que empezó como una broma y una protesta, acabó convirtiéndose en la tradición más famosa de España.
🍀 ¿Traen suerte de verdad?
No lo sabemos, pero lo que sí traen son risas, algún atragantamiento leve y manchas en la alfombra.
Sea por marketing alicantino o por rebeldía madrileña, desde Ofertas con Cabeza te deseamos que te entren las 12 a tiempo y que el 2026 venga cargado de salud (y de chollos).
¡Feliz Año! 🥂
